• En el Anexo de Espacio El Dorado está la muestra Borrador 1 o la perpetuidad del Voto Nacional con obras de la colección Proyecto Bachué. La puede visitar en la carrera 4A # 26C-49, la entrada es libre.

  • Sobre Proyecto Bachué

    La fundación Proyecto Bachué es una plataforma de gestión enfocada en las artes plásticas y audiovisuales colombianas. Su propósito es promover las expresiones contemporáneas de creación, investigación y curaduría que se fundamenten en el rescate de los valores ancestrales y en la revisión de las manifestaciones modernas.

     

    A través de Editorial La Bachué ofrece publicaciones que contribuyen a la consolidación de un patrimonio cultural reflexivo sobre nuestro ser actual y local, útil para la construcción de una realidad más universal. Espacio El Dorado es lugar expositivo de Proyecto Bachué, donde presenta proyectos de artistas contemporáneos y los enlaza a revisiones históricas a partir de las piezas de la colección.

     

     

    Lea más sobre la colección de Proyecto Bachué:  español / english.

    publicaciones

    En Espacio El Dorado están a la venta las publicaciones de Editorial la Bachué o las pueden comprar en línea a través de la libreriasiglo.com

    • Fundación Proyecto Bachué

      Arte y disidencia política: memorias del taller 4 rojo

      Taller Historia Crítica del Arte

      Precio: 69,000 pesos COP

      Este libro reúne el testimonio de cinco de los creadores del Taller 4 Rojo: Carlos Granada (1933-2015), Diego Arango (1942), Umberto Giangrandi (1943), Jorge Mora (1944) y Fabio Rodríguez Amaya (1950). Se trata de en un largo diálogo sostenido con otro colectivo, el Taller Historia Crítica del Arte, configurando un documento, en donde se movilizan, además de sus voces y polémicas memorias, los complejos acervos documentales que todavía conservan. Elaborado en el contexto del basto programa de investigación sobre las relaciones entre arte y política en América Latina promovido en la última década por la Red Conceptualismos del Sur con el apoyo del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia, en consecuencia, este libro constituye una de las más importantes aportaciones a la historia del arte latinoamericano contemporáneo desde el ámbito colombiano.

    • Fundación Proyecto Bachué

      1929: El Pabellón de Colombia en la Exposición
      Iberoamericana de Sevilla

      Christian Padilla y Amparo Graciani

      Precio: 159,000 pesos COP

      Como producto de un proyecto nacionalista, la Exposición Iberoamericana de Sevilla, reúne la presencia de las antiguas colonias españolas y se convierte en sí mismo en el germen de una preocupación latinoamericana que busca distinguirse alejada de sus raíces españolas, por lo cual el edificio de Colombia es resaltado como una de las piezas más originales de la Exposición al convertirse en el sincretismo de una estructura arquitectónica neocolonial y una decoración que causa remembranzas de su pasado indígena. Los textos evidencian como el éxito de esta fórmula va a generar como consecuencia el inicio de un nacionalismo en la estética de los artistas colombianos que se basaron en la experiencia solitaria del artista Rómulo Rozo.

      Este libro reconstruye los diferentes aspectos que señalan a esta obra como un pilar del arte moderno en las prácticas artísticas locales y uno de los proyectos más importante e influyentes del arte colombiano. La presencia de la historiadora Amparo Graciani en esta investigación, la autoridad más importante del mundo en el tema de la Exposición Iberoamericana de Sevilla, corrobora la pertinencia de este proyecto y amplía los estrechos límites del arte nacional en un diálogo transcontinental que deja grandes aportes a las dinámicas culturales de ambos lados del puente.

    • Fundación Proyecto Bachué

      La Bachué de Rómulo Rozo
      Un ícono del arte moderno colombiano

      varios

      Precio: 139,000 pesos COP

      A partir de una mirada interdisciplinaria, este libro propone por primera vez en el arte colombiano una perspectiva integral de una obra de arte nacional: Bachué, diosa generatriz de los chibchas, tallada por el escultor chiquinquireño Rómulo Rozo en 1925. La importancia de esta propuesta radica en la necesidad de reconstruir los diferentes aspectos que señalan a esta obra como la primera pieza de arte moderno en las prácticas artísticas locales y por ende, tal vez la obra más importante e influyente del arte colombiano. Esos numerosos aspectos mencionados permiten abordar la escultura de Rómulo Rozo desde distintas perspectivas para elaborar una contextualización bastante completa del ambiente artístico, político, ideológico y social en el cual surge la creación del artista. Estas visiones comprenden los aspectos formales de la obra, su gestación en el proceso artístico de un colombiano en Europa, su legado al ambiente artístico nacional en términos ideológicos y conceptuales y la influencia en la revaloración del arte precolombino.

    • Fundación Proyecto Bachué

      Fernando Botero
      La búsqueda del estilo:
      1949 –1963

      Christian Padilla

      Precio: 179,000 pesos COP

      Esta publicación, de Editorial La Bachué, es un estudio del historiador de arte Christian Padilla sobre la poco conocida obra temprana del maestro Fernando Botero. Fernando Botero. La búsqueda del estilo: 1949 – 1963 reconstruye la formación inicial del artista antioqueño en sus años de juventud y la conformación de su particular pintura a partir de un minucioso seguimiento a diferentes influencias como el muralismo mexicano, el expresionismo abstracto y el Pop Art.

      El libro de Padilla formula una mirada nueva sobre un artista del cual ya se creía haberse dicho todo y recupera al pintor vanguardista que con pinceladas vigorosas se consagró en las décadas de los 50s y 60s. La investigación se complementa con numerosas imágenes de la obra de Botero completamente inéditas, revelando en 200 páginas a todo color un periodo desconocido del artista colombiano más importante de todos los tiempos.

    • Fundación Proyecto Bachué

      En Medio

      Alejandro Salcedo, Bernardo Montoya, Camilo Leyva, Daniel Salamanca, Gustavo Niño, Juana Anzellini, Margaret Mariño, María José Chica, Mateo Cohen, Nicolás Gómez, Sergio Páez, Valentina Gutiérrez, Verónica Lehner.

      Precio: 50,000 pesos COP

      EN MEDIO es un libro que reúne los textos de unos artistas que recurren a la escritura para definir, acompañar o complementar sus obras. El lector se encontrará con un diálogo, con una anécdota, con un cuento, con un monólogo o con pensamientos introspectivos de los autores. Además un minucioso registro fotográfico de sus obras acompaña estos textos, que están en español e inglés.

    Exposiciones

    Estas son las muestras de Proyecto Bachué que se han realizado en distintos espacios.

    • “Woman with the red mouth”

      Cartagena, 1966

      Danny Lyon en Colombia

       

      “Danny Lyon : Message to the Future”, exposición retrospectiva recientemente abierta en el Museo Whitney de Arte Americano, revela sus líneas de trabajo, investigación y registro: la movilización por los derechos civiles en el sur de los EE.UU., la destrucción del bajo Manhattan a mediados de los años 60, su inmersión con “the Outlaws” (una pandilla de motociclistas en el Midwest norteamericano), con los habitantes de los vecindarios pobres de Knoxville (Tennessee), Galveston (Texas) y Uptown Chicago y con prisioneros en la penitenciarías de Texas. Esa muestra, que luego viajará a San Francisco, es la más completa de la carrera de Lyon y la primera en explorar realmente sus películas, que son esenciales y reveladoras.

       

      En el invierno de 1966 , Danny Lyon viajó desde Chicago a Cartagena. Allí pasó varias semanas tomando fotografías en un barrio prostíbulos llamado Tesca. Estas imágenes están entre los trabajos iniciales de Lyon y es el primero en color. Los originales son diapositivas de 35 mm. y cromos de 2,25”. Aunque algunas posiblemente fueron publicadas, no hay rastro de que se hayan hecho copias. En 2010 se hicieron diez juegos de Cibachromes. Como complemento se exhibirá la película Los niños abandonados, rodada en Santa Marta en 1974.

      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
    • Autorretrato disfrazado de artista: arte conceptual y fotografía en Colombia

      Investigación, textos y curaduría: Santiago Rueda

       

      En años recientes, las prácticas conceptuales y experimentales surgidas en América Latina en la década de 1960 y ampliamente exploradas en la década siguiente, han despertado un creciente interés en el campo internacional de las artes. La apropiación del texto, la fotografía, el uso del cuerpo en las acciones y el performance, la gráfica como un recurso alternativo, entre otras manifestaciones que hacen parte integral y constitutiva del arte actual, se originan en ese periodo, y no dejan de remitir de maneras diversas a lo sucedido allí. La presencia de la fotografía en el quehacer artístico de las décadas de 1970 y 1980, atrae cada vez más a investigadores, curadores, artistas y coleccionistas interesados no solo en el valor histórico de estos documentos, sino también en la estrecha relación con el arte actual que presentan.

       

      Autorretrato disfrazado de artista: arte conceptual y fotografía en Colombia, basado en el libro La fotografía en Colombia en la década de 1970, de autoría del curador de la muestra, Santiago Rueda, identifica a los artistas que utilizaron la fotografía con fines conceptuales, es decir, quienes hicieron uso de este medio como una herramienta neutra con la cual indagar la naturaleza de la imagen, del lenguaje y la representación, cuestionando, a la vez, las nociones de aura y autoría. Estos artistas son Jaime Ardila, Álvaro Barrios, Antonio Inginio Caro, Fernell Franco, Eduardo Hernández, Camilo Lleras, Oscar Monsalve, Jorge Ortiz y Miguel Ángel Rojas, a los que se suman los nombres de Bernardo Salcedo, Juan Camilo Uribe y Manolo Vellojín, quienes desde trayectorias diferentes, hicieron uso del medio fotográfico. Durante la década de 1970, este grupo de artistas que rondaba los treinta años de edad, se animó a enfrentar un medio subvalorado en Colombia – la fotografía – para crear proposiciones artísticas, casi todas ellas de naturaleza narrativa, donde tomaron temas cotidianos para criticar y cuestionar los valores retardatarios de la sociedad colombiana, para burlarse del medio del arte, para explorar nuevas formas de tratar el paisaje, para carnavalizar la identidad, cuestionar la religión y la educación, y para examinar los medios de comunicación.

       

      La aceptación de la fotografía como medio artístico se da tardíamente en Colombia, en 1976, cuando Fernell Franco recibió una Medalla Especial en el Salón Nacional de Arte [1], con dos imágenes de la serie Interior 1 (1976) e Interior 2 (1976), alcanzando un reconocimiento notorio ya que por primera vez en los 35 años del Salón un fotógrafo recibía esta distinción, abriendo así la puerta a los fotógrafos y a los fotógrafos-artistas. A pesar que nunca existió un grupo de foto conceptualistas o simplemente de artistas conceptuales, con la excepción del Sindicato de Barranquilla, los artistas anteriormente mencionados estuvieron activos y en constante relación en tres ciudades del país: Bogotá, Medellín y Barranquilla. En cada una de éstas los artistas fueron alentados por críticos, curadores y directores de instituciones que entendieron y valoraron sus propuestas y abrieron el espacio para que sus trabajos fueran conocidos. El papel jugado por Germán Rubiano y Eduardo Serrano en Bogotá, Alberto Sierra en Medellín y Álvaro Barrios en Barranquilla, es fundamental para entender el espacio dado a las practicas conceptuales y a la fotografía misma en el medio del arte colombiano.

       

      LA NOCHE (SUR) AMERICANA

       

      Los diferentes tipos de realismo –foto realismo, realismo social, híper realismo, realismo académico- practicados desde el inicio de la década de 1970 sirvieron de abrebocas para la aparición de dos artistas conceptuales que utilizaron exclusivamente la fotografía: Jaime Ardila y Camilo Lleras. Los trabajos de Lleras, cargados de humor e ironía, constituyen sin duda alguna el cuerpo de trabajo mas extenso de los presentados acá. Ardila por su parte, realizó agudas observaciones sobre la vida política en Colombia en su serie “Asunto publico” (1976). Mientras las fotografías de encuentros homosexuales realizadas por Miguel Ángel Rojas en los años 70 se han convertido no sólo en objeto de estudio e interés de numerosos investigadores, sino en verdaderos íconos de las luchas por la diferencia sexual en Colombia, las fotografías de Oscar Monsalve documentaron la evolución urbana de Bogotá tomando como tema el material mas utilizado en la ciudad, el ladrillo.

       

      CARIBE CONCEPTUAL

       

      Como ya se mencionó anteriormente, el conceptualismo floreció en el caribe colombiano en buena medida gracias a las exposiciones que promovió en Barranquilla Álvaro Barrios. Su trabajo del momento, en el que hacia constantes homenajes a Marcel Duchamp, es presentado junto al de otros artistas de esta región, Antonio Inginio Caro y Eduardo Hernández. Caro realizaba un trabajo que consistía mayormente en la fabricación de figuras (velas) de cera mayormente de imágenes religiosas, “según el proceso académico del modelado, vaciado, etc., cuyas mechas enciende luego que el fuego las consume, quedando solo el documento fotográfico y un informe material derretido”[2] compartiendo el ánimo burlesco y anticlerical de Lleras. Hernández, por su parte, es el creador de una de las obras emblemáticas del conceptualismo en Colombia, “la letra con sangre entra” (1979), un dibujo en papel hecho con su propia sangre, donde ésta frase es dibujada por el artista en la caligrafía con que se enseñaba a escribir a los niños. Hernández fotografió el proceso de creación desde su visita a un centro médico donde se le extrae la sangre hasta la finalización física de la obra. Según José Hernán Aguilar “uno no podía dejar de pensar en el viejo refrán español –ribeteado de alusiones fascistas–mientras observaba claramente cómo la sangre había penetrado el papel”.[3]

       

      La serie de Polaroids –en su mayoría inéditas – del pintor abstracto Manolo Vellojín, son interesantes exploraciones en ritmo, secuencia y temporalidad tomando un motivo tan simple como lo son las manos. A la vez, son algunos de los pocos trabajos en Polaroid de ese momento realizados en Colombia. Vellojín desarrolló diferentes secuencias donde explora un único motivo –las manos, la portada de un libro o una revista- utilizando en ocasiones un espejo para duplicar la imagen, o en otras quemando y manipulando el objeto fotografiado. La rigurosidad de su trabajo como un pintor abstracto geométrico contrasta con el ánimo experimental y de improvisación de estas imágenes.

       

      CABLES Y BOQUERONES

       

      Los artistas de Medellín, Jorge Ortiz y Juan Camilo Uribe, realizaron cada uno en una particular temática, obras narrativas. La neutralidad, serialidad y el registro riguroso del tiempo en el paisaje caracterizan el trabajo de Ortiz de este periodo. Mientras en “Cables” (1979), el cableado eléctrico contra el cielo parcialmente nublado, se hace protagonista, en “Boquerón” (1980), Ortiz realizaba registros de exacta sincronía -de enfoque, de encuadre, del tipo de película- donde el motivo era exclusivamente el cielo y las nubes.

       

      En obras como “Autorretrato –Cabeza parlante” (1975), Uribe apropió tanto el auto retrato como algunos elementos de la cultura popular y de la imaginería religiosa, para elaborar obras donde lo auto biográfico y el ejercicio critico se combinaban. Decididamente kitsch, Uribe coincide con Inginio Caro y Vellojin en el “maltrato” al material grafico, al registrar la destrucción intencional de imágenes, que siendo religiosas, constituirían un gesto humorístico de herejía.

       

      Finalmente, se presentan dos obras de Bernardo Salcedo, quizá el primer artista colombiano en incluir exclusivamente textos en sus obras como proposiciones visuales. Sus “retratos” de Camilo Calderón y Manolo Vellojín, de inicios de la década, aunque no se relacionan directamente con el medio fotográfico, anteceden a los autorretratos de Camilo Lleras y demuestran el interés por parte de los artistas conceptuales en enfatizar la importancia de la idea sobre la forma. A la vez, denotan la inconformidad e irreverencia que caracterizó los artistas conceptuales y foto conceptuales colombianos.

       

      [1] Y no el Primer Premio como se ha señalado erróneamente en publicaciones como 50 años del Salón Nacional de Artistas, y la serie de postales titulada Primeros Premios Salones Nacionales 1940-1998, editada por la Alcaldía Mayor de Bogotá, el Ministerio De Cultura y el Museo de Arte Moderno de Bogotá en 1998.

      [2] Álvaro Barrios, “El Arte como Idea en Barranquilla”, Re Vista del Arte y la Arquitectura en América Latina, No. 2 (julio-septiembre 1978).

      [3] Aguilar, José Hernán. “Todo tiempo pasado fue mejor. El V Salón Atenas”. Re-Vista del arte y la arquitectura en América Latina2, no. 5 (1980): 35.

      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
    • Borrador 1 o la perpetuidad del Voto Nacional

      Pocos hechos más evidentes o contundentes de la rectoría del Sagrado Corazón sobre el pueblo colombiano que el triunfo del NO en el plebiscito del pasado 2 de octubre. [1]

       

      La consagración del país a tal advocación el 22 de junio de 1902 y la construcción de su correspondiente parroquia y templo conmemorativo están ligadas a la Guerra de los Mil Días en la intención de asegurar la paz entre liberales y conservadores, y siguiendo con ello al Papa León XIII que el 11 de junio de 1899 “había consagrado el género humano al Sagrado Corazón de Jesús” [2] . Desde entonces a él se recurre como salvador cada que el país se siente agobiado por la violencia que ataca “la vida, la familia, la justicia social, creando un ambiente de corrupción en donde no se respeta la dignidad humana, esto como consecuencia de habernos olvidado de Dios”.[3]

       

      Tal consagración perdió su efecto legal apenas en agosto de 1994 cuando la Corte Constitucional, al considerar que con ello se violaba la libertad de cultos y la igualdad fijadas en la Constitución de 1991, sentenció la inexequibilidad del artículo 2 de la Ley 1 de 1952 que ratificaba tal consagración oficial y establecía la obligación de renovarla anualmente. En 1957, para poner fin a otra era de violencia entre godos y cachiporros (La Violencia, así, con mayúsculas) resultó victorioso un plebiscito que -entre otras cosas- estableció por 16 años un Frente Nacional consistente en la alternación del poder entre los dos partidos tradicionales.

       

      Algunos de los excluidos (los comunistas) y muchos campesinos y colonos que adolecieron el incumplimiento de los pactos por parte del Estado, animados por el triunfo de la Revolución Cubana, se fijaron la meta de tomarse el poder mediante la combinación de modos de lucha. Ante la perpetuación de la oligocracia y la incapacidad de los sucesivos gobiernos para controlar el territorio nacional, e incluso, la ausencia de un líder democrático que convocara voluntades, o de un dictador que uniera -así fuera en su contra- al país, este se sumió en la larga, inútil y sinfín confrontación armada y terrorista que hoy perdura.

       

      La lucha de esa frustrada chusma de campesinos y colonos no atendidos se tornó bruta y sanguinaria con la consolidación de las guerrillas a partir de 1964. Los bandoleros asolaron las zonas apartadas secuestrando y extorsionando incluso a otros campesinos que entonces, agobiados por el acoso criminal de los «liberadores del pueblo», formaron las autodefensas.

       

      Ambos grupos, convencidos de la justicia de su causa y abusando del poder de las armas, sometieron a la «población civil» a un desmedido resurgimiento de violencia indiscriminada que desde entonces se alimenta fácilmente de los recursos del tráfico de drogas, la minería ilegal y el contrabando, todos derivados del efectivo control ejercido sobre grandes áreas del territorio y adobados por la corrupción y la falta de una efectiva y cumplida justicia. Hoy las autodefensas se han sometido a la justicia en un programa particularmente pactado con ellas y sus residuos han derivado a las llamadas «Bacrim» o bandas criminales, cercanas o difíciles de diferenciar de la también siempre presente e imperecedera delincuencia común.

       

      Hoy, luego de muchos años e infructuosos esfuerzos, estamos cerca del cierre de un pacto de paz con el grupo subversivo de las FARC-EP, y prontos a iniciar formalmente la negociación con el ELN. Pasado el rechazo popular a la propuesta del gobierno, se espera que la etapa de ajuste actual culmine en la desmovilización de cerca de 6.000 guerrilleros, su reincorporación a la vida civil y el paso a la búsqueda del poder por la vía constitucional.

       

      Con esta muestra de piezas de la colección se pretende hacer evidente el rastro que tal devenir político ha dejado en nuestra sociedad.

       

      JOSÉ DARÍO GUTIÉRREZ

      Director Proyecto Bachué

       

      [1] BBC MUNDO. (2016). El rol de las iglesias cristianas evangélicas en la victoria del “No” en el plebiscito de Colombia. 5 de octubre. Disponible en: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37560320 – Consultado el 5-10-2016.

       

      [2] PARROQUIA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
      BASÍLICA MENOR VOTO NACIONAL. (s.f.). Historia – orígenes. Disponible en: http://www.votonacional.com.co/historia.html – Consultado 5-10-2016.

       

      [3] EL TIEMPO. (2004). Colombia se consagra al Sagrado Corazón. Bogotá: 189 de junio. Disponible en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1515596 – Consultado el 5-10-2016.

      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
    • No tengo memoria para lo inolvidable: La fotografía colombiana en blanco y negro (1940-1970)

      La fotografía colombiana de la segunda mitad del Siglo XX, se caracteriza por su tradición humanista, sus diferentes tipos de realismo, y su obsesión con los personajes rurales y los escenarios urbanos. En esta exposición se presentan los géneros y temas dominantes de nuestra tradición fotográfica –la fotografía social, la reportería, el paisaje, el retrato- revelándose también algunas pistas que permiten reconocer a esas figuras imprescindibles de la fotografía colombiana, tanto a las reconocidas como a las que permanecen en un inmerecido anonimato, el conjunto de quienes retrataron con humor, calidez y sentido crítico, la vida cotidiana de los colombianos.

       

      UNA HISTORIA CON MATIZ

      La historia de la fotografía moderna en Colombia probablemente se origina en la década de 1940. Los fotógrafos que aparecen y maduran en ese momento, y cuyo trabajo se extiende en las décadas siguientes constituyen la primera generación integral de fotógrafos-autores. Manuel H. Rodríguez, Sady González y Leo Matiz trabajaron durante parte ó la totalidad de sus carreras como foto reporteros, realizando a nivel local la transformación mundial de ésta práctica que trajeran consigo las cámaras de 35 mm.

       

      Residiendo de manera intermitente en Colombia y a través de sus fotografías publicadas en medios como Time/Life, Leo Matiz se convirtió en una figura ineludible para todo el que quisiera ser fotógrafo en el país. Matiz tuvo una enorme influencia sobre la fotografía colombiana. Nereo López, Abdú Eljaiek y Efraím García por ejemplo, le reconocen como el artista al que siempre quisieron emular. Su interés por enaltecer al hombre del común y el campesino empatiza con lo realizado por sus predecesores Benjamín de la Calle y Luis B. Ramos, y le conecta con fotógrafos muy posteriores a él.

       

      Hernán Díaz será el gran fotógrafo de la generación siguiente, surgida a inicios de la década de 1960. Díaz junto a Nereo López serán los primeros fotógrafos en realizar exposiciones individuales importantes, en editar sus propios libros en colaboración con escritores y poetas. Mientras uno de los grandes méritos de López haya sido el de registrar las fiestas populares a través de todo el territorito colombiano, Díaz realizaría con maestría los retratos de las personalidades públicas de Colombia por espacio de tres décadas, siendo el cultor de un sofisticado y calculado estilo de fotografiar, dedicado principalmente al retrato, presente en la exposición con su cálida obra Niña de Ráquira.

       

       

      IMÁGENES DE UNA CIUDAD SOLAR EN MEDELLIN

      Una de las particularidades de esta exposición, es que ofrece una mirada inédita a la fotografía realizada en Cali. El fotógrafo inglés François Dolmetsch, llegado a Cali en el año 1962 expuso sus retratos de mujeres negras en 1966, invitado por Marta Traba, en la que posiblemente sea la primera exposición de desnudos realizada en Colombia, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá. Su serie Fachadas afirma lo cotidiano y lo popular como tema, pretexto, escenario y discurso. Como precedente a ésta serie enseñamos las poco conocidas imágenes de Inquilinatos del reconocido grabador Umberto Giangrandi, claros antecedentes formales y temáticos de la obra de los artistas insignes de Cali, Oscar Muñoz, Ever Astudillo y Fernell Franco. El estudio de las condiciones de vida y los fenómenos lumínicos en las viviendas rurales y urbanas –y en concreto en los inquilinatos- fueron motivo extenso de las obras de Muñoz y Franco, como lo prueba Interior de Franco.

       

      Las fotografías de Ever Astudillo logradas en las calles de esa ciudad, tomadas como apoyos para sus dibujos y hasta hoy inéditas, muestran una verdadera obsesión por la luz y los escenarios urbanos, ofreciendo una profunda aproximación a los intereses y miradas de Muñoz y Franco, y evidenciando el culto al mundo del cine presente en todo el llamado grupo de Cali, que contaba entre sus miembros a Andrés Caicedo, Carlos Mayolo y Luis Ospina.

       

      La serie Pasajeros de Gertjan Bartelsman, iniciada en Cali en 1972 y continuada en Bogotá, Quito y Santiago, se destaca por la maestría de Bartelsman obteniendo imágenes intimas en circunstancias difíciles, como lo son los autobuses atestados y en movimiento. Su vocación de mirón es plenamente correspondida en Teatro Olimpia de Efraím Cárdenas, donde aparecen las strippers del céntrico teatro bogotano. De esta inmersión en los espacios marginales y desconocidos de la ciudad hacen parte las series de habitantes de la calle de Félix Tisnes, Sergio Trujillo Dávila y Viki Ospina.

       

      El ánimo de exploración y el verdadero descubrimiento del país realizado en la década de 1970 por el equipo de fotógrafos de la revista Cromos: el ya mencionado Cárdenas, Ravelo y Fabio Serrano, aparece en las imágenes de éste último -formado también en Cali-, en gráficas memorables como Sátiro y Vida.

       

      Astudillo, Franco, Bartelsman, Trujillo Dávila, Ospina y Serrano, pertenecen a una generación posterior a la de Díaz y Dolmetsch, haciendo parte del primer momento de validación fotográfica en las artes visuales colombianas, la década de 1970. Su trabajo establece entonces un diálogo con el de dibujantes y grabadores surgidos en esa década, especialmente con quienes se apoyaron en el medio foto-mecánico, pero también con quienes trabajaron en los reportajes puramente testimoniales, como Carlos Caicedo, y con las propuestas conceptuales de artistas como Camilo Lleras y Jaime Ardila.

       

      LAS VUELTAS DE COLOMBIA

      Por su sentido del humor, intuición, dedicación y clarividencia un lugar muy importante lo ocupa el recientemente fallecido Carlos Caicedo, quien desde las páginas de El Tiempo se convertiría en uno de los principales historiadores visuales del país, narrando las pequeñas alegrías y desgracias de la gente común. Sus imágenes de la vuelta a Colombia muestran no solo la conversión de un país rural en un país urbano en un cortísimo periodo de tiempo – casi el mismo que cubre esta exposición- sino también su capacidad de síntesis narrativa y sentido dramático.

       

      Como puede verse, este evento deportivo es aprovechado al máximo por Caicedo, para tanto para generar ejercicios formales como para capturar momentos de alta intensidad emocional.

       

      Otro de los temas recurrentes de la fotografía nacional es la política. La llamada fiesta electoral y el tenso clima de los años posteriores al Frente Nacional aparecen en las gráficas de Camilo Lleras y Jaime Ardila, como en los ya mencionados Ospina y Trujillo Dávila. El escepticismo y agotamiento ante la politiquería, y el evidente temor ante la represión oficial son patentes en todo el grupo de imágenes presentadas acá.

       

      PAISAJES

      Finalmente esta exposición rinde un pequeño homenaje a otro de los grandes géneros de la fotografía colombiana, el paisaje, presente tanto en Paisaje tropical y Gran árbol de Jaime Ardila, como en la Niebla de Trujillo Dávila. En ambos fotógrafos puede verse el interés en asimilar lecciones de la fotografía norteamericana –la fragmentación y duplicación, el uso del sistema de zonas- homenajeando a la vez las particularidades del paisaje colombiano. Cabe destacar, que las obras del uno y el otro, establecían diálogos tanto con la tradición vigente del paisaje tratado por pintores como Antonio Barrera, como con las abstracciones del mismo tema llevadas a cabo por artistas como Carlos Rojas.

       

      En síntesis, esta exposición presenta un amplio conjunto de imágenes inéditas, en un conjunto que incluye tanto registros realizados por las figuras tutelares de nuestra fotografía –Matiz, Díaz- por artistas gráficos y dibujantes –Giangrandi, Astudillo-, por reporteros gráficos “puros” –Caicedo, Tisnes, Ospina-, por artistas conceptuales que se ejercitaron en la imagen testimonial y la experimentación formal –Ardila, Lleras-, y por fotógrafos profesionales que abrieron un nuevo campo para este arte en nuestro medio –Cárdenas, Dolmetsch, Bartelsman, Ospina, Serrano-.

       

      SANTIAGO RUEDA FAJARDO

      MAYO 2016

      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
      • Fundación Proyecto Bachué
    Filtrar por
    • La colección privada que revive el arte de los años setenta

      “José Darío Gutiérrez, tal vez el coleccionista privado de arte más importante del país y creador del proyecto Bachué –una plataforma de gestión enfocada en las artes plásticas y audiovisuales colombianas– concedió una entrevista al Periódico ARTERIA, en la que habla sobre el proyecto y la exhibición ‘Autorretrato disfrazado de artista: arte conceptual y fotografía en Colombia en los años 70’, que fue creada a partir de su colección de fotografías de esa década y que estará hasta el 22 de marzo en el Instituto Cervantes.” por Diego Guerrero para Arteria. Siga leyendo acá

    • EL COLECCIONISTA

      Artículo sobre Proyecto Bachué y por Andrés Arias para la Revista Esquire.

      Siga leyendo acá

    • El Proyecto Bachué: los modernistas relegados

      “Entre los años veinte y cuarenta, una generación artística abogó por un regreso a la tierra en rechazo al europeísmo. Su importancia fue rebatida por la crítica Marta Traba. Ahora, de la mano del Proyecto Bachué, que abrió la galería El Dorado en La Macarena, de Bogotá, el primer grupo modernista de Colombia comienza a ser revalorado.” por Daniel Salamanca para Revista Arcadia. Siga leyendo acá.

    • Espacio El Dorado y Proyecto Bachué en Colarte

      “Espacio El Dorado se inauguró el pasado 19 de septiembre en el Barrio La Macarena como lugar de exposición del Proyecto Bachué, que dirige el coleccionista José Darío Gutiérrez.” Siga leyendo acá.

    • Fundación Proyecto Bachué
      La tensión entre la naturaleza y el desarrollo vista por Camilo Bojacá
    • José Darío Gutiérrez, más que un coleccionista

      “Tras apostarle a la investigación de arte colombiano con Proyecto Bachué, el coleccionista José Darío Gutiérrez inaugura El Dorado, un espacio para artistas activos y en formación. Esta es su historia.” por Revista Semana. Siga leyendo acá.

    • La conciencia del arte

      “A pesar de que los tiempos están cambiando para el negocio editorial, esta es una idea que intenta recuperar desde diferentes investigaciones los vestigios del arte en el país.” Nota sobre Editorial la Bachué por Camila Builes para El Espectador. Siga leyendo acá.

    • Collector Profile: José Darío Gutiérrez of Colombia’s Proyecto Bachué

      José Darío Gutiérrez was 12 years old when his mother, a teacher of art and music at the local school in Medellín, brought him to the second-ever Coltejer Biennial, in 1970. “My mother was smiling and said, ‘Look, that’s the one I like the most,’ pointing to a pile of plastic bags filled with hay. It was Hectárea de heno by Bernardo Salcedo. I was shocked. My mother is crazy, I thought. It couldn’t be art, and I have spent my last 44 years trying to understand that…” recalls Gutiérrez.” Siga leyendo acá

    • El Dorado: último espacio privado en inaugurarse en Bogotá

      “Su propósito es presentar proyectos de artistas contemporáneos y enlazar estos con revisiones históricas a partir de las piezas de la colección de Proyecto Bachué del coleccionista José Darío Gutiérrez.” por Gustavo Perz Diez para Arteinformado. Siga leyendo acá

    • El regreso del barrio La Macarena

      “Lejos de los lugares comunes sobre los nuevos “distritos artísticos” de la ciudad, el barrio que acoge a las Torres del Parque, galerías y restaurantes, vecino del Parque de la Independencia y de la plaza de toros, vive un cierto esplendor por la apertura de nuevos espacios artísticos. No es el Village ni Soho, es La Macarena y queda en Bogotá.” por Sara Malagón para Arcadia. Siga leyendo acá

    Para continuar a la colección, introduzca su contraseña